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Ampparito: «Me interesa la ternura de empezar algo sabiendo que fracasarás»
Ampparito presenta en Bowman Hal un trampantojo conceptual que invita al visitante a participar activamente y a reflexionar sobre la ciudad.

Imagina ser una paloma y observar la ciudad desde las alturas o devenir una corriente de viento y mover las veletas de nuestros tejados. Es a través de esta imagen, entre lo cotidiano y lo absurdo, desde donde puede entenderse uːː ɡʊɾːuː uːː ɡʊɾːuː, la primera exposición individual de Ampparito en Bowman Hal, la galería de SOLO CSV, que se inaugura este 17 de septiembre.
Ampparito lleva a la galería algunos de los elementos que forman parte de su paisaje diario en la ciudad: palomas, veletas y monumentos ecuestres, tan presentes que pueden llegar a pasar desapercibidos. «Convivo con ellos día a día, son universales, cotidianos y un terreno fértil para hacer relaciones entre ellos», explica. Estos elementos dejan de ser parte del fondo de la ciudad para convertirse en protagonistas de nuevas situaciones.

Imagen del Angel caído, parte del proyecto Sungazing presente en la exposición. / Cortesía de Bowman Hal.
El traslado de la calle al interior de la galería nos invita a transformar nuestra manera de mirar la ciudad. Ampparito construye lo que define como un «trampantojo conceptual», una ilusión que no depende únicamente de la obra, sino también de la posición, el movimiento y la atención de quien la observa. El error, lejos de ser un problema, está incorporado. «Lo que me interesa del trampantojo es la ternura de empezar algo sabiendo que fracasarás, que nunca es suficiente y que, por muy bien que esté, siempre será un apaño».

Ampparito trabajando en su proyecto Sugazing. / Bowman Hal.
La exposición no busca ofrecer una lectura única, sino crear las condiciones para que cada visitante encuentre la suya, desde el humor y asumiendo el absurdo que a veces conlleva la ciudad. Ampparito conecta así con su práctica desarrollada durante años en el espacio público, trabajando directamente con el contexto para alterarlo de manera casi imperceptible. «En la calle es mucho más fácil presentar que representar, jugar con el contexto, camuflarse con la realidad y alterarla».

Parte de la instalación de Pigeons (2026) en el rodapié de la galería. / Cortesía de Bowman Hal.
En la galería esto cambia. El espacio está controlado y desaparecen muchos de los accidentes que hacen posible ese tipo de intervenciones. El reto consiste en recrear, dentro de la sala, parte de ese desconcierto que puede producir un encuentro inesperado en la calle.
Para ello, Ampparito modifica cuidadosamente la arquitectura de la galería a través de las propias obras. El rodapié se transforma con Pigeons (2026), una serie de 475 piezas con imágenes de palomas heridas encontradas en Madrid, impresas sobre losas de granito. En Sungazing, un dispositivo transportado en bicicleta concentra y dirige la luz solar sobre monumentos ecuestres, alterando fugazmente algo que, por su escala y carácter monumental, parece fuera de su alcance. «Esto es un ejercicio bastante naïf, casi de ilusionismo, en el que un humano, con su cuerpo y lo que puede cargar en él, se inventa un artilugio para interactuar con elementos de la ciudad inalcanzables que le superan en tamaño, presupuesto y poder», explica el artista sobre su trabajo en Sungazing que decapitando con luz esculturas pone el foco sobre ellas. Por otro lado, las veletas trasladan a la sala otro elemento habitual del paisaje urbano y juegan de nuevo con su función y con nuestra forma de percibirlo.

Imagen del artista Ampparito en el montaje de la muestra. / Cortesía de Bowman Hal.
En uːː ɡʊɾːuː uːː ɡʊɾːuː elementos reconocibles de la ciudad aparecen desplazados, modificados o fuera de contexto, convirtiendo la galería en un espacio donde lo familiar deja de comportarse como esperamos. Para ello el papel del visitante va más allá de observar. Las piezas obligan a moverse y el cuerpo se convierte en una herramienta más para activar las obras. «Supongo que hago lo que me gustaría ver a mí. Que, además del movimiento mental, también haya uno físico; que se produzcan situaciones extrañas, camuflar las piezas con los elementos de la galería, que pueda haber un cierto desconcierto como cuando ves algo en la calle».
El título también forma parte de este juego. uːː ɡʊɾːuː uːː ɡʊɾːuː es la transcripción fonética universal del arrullo de las palomas. «La complejidad del título, que sonará de manera distinta cada vez, condensa la fuerza creativa del trabajo de Ampparito y la capacidad de la muestra para activar la imaginación, desplazarnos hacia lugares inesperados y replantearnos ideas preconcebidas», añade en la conversación Mun-Jung Chang, directora de la galería Bowman Hal.
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